Mundo Fesc, 12 (24), pp. 24-37, Julio-Diciembre, 2022, ISSN 2216-0353, 2216-0388

p>

La educación contable de calidad y sus retos para abordar los desafíos de un entorno cambiante

Quality accounting education and its challenges to address the challenges of a changing environment

a Germán Ospina-Hernández.

a* Magister en Administración de Proyectos, gospina@ufps.edu.co, Universidad Francisco de Paula Santander, Cúcuta, Colombia
Recibido Febrero 22 de 2022 Aceptado Junio 27 de 2022.
Forma de citar: G. Ospina-Hernández
“La educación contable de calidad y sus retos para abordar los desafíos de un en-torno cambiante”,
MundoFesc, vol. 12, no. 24, pp. 24-37, 2022

Resumen

El ejercicio profesional de los Contadores Públicos es inherente a la confianza pública que la sociedad deposita en ellos, y a su facultad de dar fe pública, entendiendo que dichos profesionales actúan de manera correcta reconociéndose como idóneos para desempeñar las funciones que les otorga la ley. Sin embargo, es necesario que todos los involucrados en el proceso de formación asuman su responsabilidad frente a lo que implica una educación contable de calidad, ajustados a la normatividad vigente y acorde a las tendencias internacionales. De lo anterior, surge la necesidad de analizar como quienes ofertan programas de Contaduría Pública, y los profesionales de misma en ejercicio, están abordando el compromiso de garantizar la competencia profesional mediante la educación de calidad. Por ello, el propósito es realizar una reflexión respecto a la pertinencia de los procesos pedagógicos que se llevan a cabo en la formación de los Contadores Públicos, y de qué manera dichos profesionales reconocen la necesidad de prepararse continuamente para asumir los retos del entorno cambiante. En la investigación se utilizó el método descriptivo con enfoque cualitativo permitiendo comprender la temática desde la mirada de sus protagonistas, y realizar una reflexión a partir de la revisión bibliográfica sobre los desafíos de la profesión contable y el reto de la educación contable frente a los mismos. El artículo permite identificar la intención de mejorar la confianza de la opinión pública en la profesión contable mediante el fortalecimiento de la educación de calidad y el compromiso de organismos normativos nacionales e internacionales con un enfoque integral sustentado en habilidades, capacidades y comportamientos éticos del futuro profesional. Es claro que el Contador Público que asuma la postura de una formación permanente y continua de calidad es capaz de enfrentar los complejos y diversos desafíos de una profesión inmersa en ambientes cambiantes.

Palabras Claves: Calidad de la Educación, Competencia Profesional, Confianza Pública, Educación Contable, Formación Profesional, Orientación Pedagógica.


Abstract

The professional practice of Public Accountants is inherent to the public trust that society places in them, and to their power to give public faith, understanding that said professionals act correctly, recognizing themselves as suitable to perform the functions granted by law. However, it is necessary that those involved in the training process assume their responsibility regarding what a quality accounting education implies, adjusted to current regulations and in accordance with international trends. From the foregoing, the need arises to analyze how those who offer Public Accounting programs, and practicing professionals, are addressing the commitment to guarantee professional competence through quality education. Therefore, the goal is to reflect on the relevance of the pedagogical processes that are carried out in the training of Public Accountants, and how these professionals recognize the need to continuously prepare themselves to take on the challenges of the changing environment. The research used a descriptive method with a qualitative approach allowing the subject to be understood from the protagonists’ perspective, and to carry out a reflection based on the bibliographic review on the challenges of the accounting profession and the challenge of accounting education regarding them. The article makes it possible to identify the intention to improve the confidence of public opinion in the accounting profession by strengthening quality education and the commitment of national and international regulatory bodies with a comprehensive approach based on skills, abilities, and ethical behavior of the future professional. It is clear that the Public Accountant who assumes the position of permanent and continuous quality training is capable of facing the complex and diverse challenges of a profession immersed in changing environments.

Keywords: Quality of education, Professional competence, Public trust, Accounting education, Professional formation, Pedagogical orientation.



Introducción

En todas las áreas del conocimiento siempre ha estado latente la preocupación de garantizar que los modelos pedagógicos que cumplan con las expectativas y necesidades de quienes se vinculan a una oferta académica, y tengan un mayor impacto en la formación crítica, analítica y propositiva [1], bien sea a nivel de formación de pregrado, o quienes en el ejercicio de su profesión requieren preparación continua y permanente.

A nivel de la profesión contable en Colombia y el mundo se han adelantado grandes esfuerzos en pro del fortalecimiento la labor del Contador a partir del establecimiento de normas profesionales de alta calidad, y en especial las referentes a la formación de aspirantes a profesionales de la Contaduría y a los Contadores en ejercicio que requieren mantener sus niveles de conocimiento acordes al entorno y en cumplimiento de la normatividad vigente.

En investigaciones y trabajos realizados en torno a la temática de la educación contable podemos encontrar reflexiones frente a las competencias de formación profesional como las planteadas por Roncancio García [2], el factor humano como variable a considerar analizado por Contreras Cano [3], y la caracterización de los modelos pedagógicos descritos por Gómez Contreras [1], por mencionar algunos, en los que se concluye que los futuros profesionales de la Contaduría Pública requieren de una nueva dinámica frente a la complejidad del mundo actual.

Ser docente a nivel universitario me llevó a realizar una reflexión sobre la educación contable basado en mi observación como profesor del área de las ciencias contables en el octavo y noveno semestre del programa de Contaduría Pública de la Universidad Francisco de Paula Santander. Es por ello, que mi interés sobre los posibles efectos de la educación contable y la manera como enfrenta los desafíos de un entorno cambiante, son de vital importancia para la formación y perfil profesional de los futuros profesionales de la Contaduría Pública egresados de la Universidad Francisco de Paula Santander, y las dinámicas que como desde la docencia podemos y debemos abordar en pro de la calidad.

Los profesionales contables deben ser capaces de enfrentar los desafíos de un mundo cambiante, y por ello es fundamental analizar si los modelos educativos responden a los requerimientos de formación en competencias, valores, habilidades, y, a partir de ello reflexionar sobre el quehacer de quienes tienen bajo su responsabilidad el adecuado y pertinente manejo y administración de un modelo de educación contable de calidad.

La actual sociedad demanda de quienes ejercen la profesión contable un compromiso tanto con la confianza pública, entendida como el reconocimiento de la sociedad a ese profesional que genera credibilidad, como con esa tarea encomendada por el Estado de dar fe pública traducida como el reconocimiento a la formación intelectual y en valores del profesional capaz de dar una opinión de los hechos propios del ámbito de su profesión en beneficio del aval requerido por el estado y los particulares, en cuanto a sus relaciones económicas y la razonabilidad de sus operaciones. En ambos compromisos es fundamental que el profesional de la contaduría garantice su idoneidad y la fortalezca mediante procesos de educación y formación de calidad. El objetivo es reflexionar la manera como se esta abordando la educación contable frente a los retos actuales de la profesión de la contaduría pública. Debe entenderse la Educación Contable como el conjunto de procesos de formación, que, mediante mecanismos de aprendizaje, y con facilitadores legítimamente autorizados, desarrollan la capacidad intelectual, moral y afectiva de los futuros contadores públicos, generando en ellos las competencias requeridas para cumplir con su compromiso social y profesional.

Las consideraciones del entorno actual y las reflexiones con respecto a su incidencia en la educación contable hacen de este artículo una herramienta importante para despertar el interés requerido para optar por una formación permanente y continua de calidad, de quienes decidieron tomar como su proyecto de vida profesional el ejercicio de la Contaduría Pública.

La reflexión realizada permite identificar las siguientes cuatro categorías: Una mirada a la educación contable, El fenómeno de la Globalización y el impacto en la educación contable, Compromiso desde las instituciones de educación superior y el Rol de los profesionales en ejercicio frente a la educación contable, las cuales se presentan a continuación:

Una mirada a la educación contable.

En el sentido más amplio, el término educación se presenta como el proceso de formación que permite que los individuos adquieran conocimiento, hábitos y valores, de quienes son responsables de transmitir la información requerida a partir de su idoneidad y experticia, empleando diversos métodos de enseñanza.

La educación no puede pensarse sin una formación y sin un saber, de tal modo que educar sea una acción que lleve a formar el quién ser (sujeto) desde un campo de saber (profesión), tal y como lo ha planteado y ha sido objeto de análisis en diferentes investigaciones [4].

En la reflexión en torno al objeto de estudio de las disciplinas y a los contenidos que en ellas se abordan, en la teoría de la educación se afirma que es absurdo concebir una teoría educativa que no pueda incidir en la práctica, siendo esta entendida como un cuerpo sistemático y coherente de conocimientos con capacidad de propiciar en aplicación efectos esperados. [5]

Cuando pensamos en educación contable debemos reconocer la necesidad de buscar un redireccionamiento en el proceso de formación contable, que en el artículo sobre la armonización de la educación contable [6], en donde plantea el análisis conjunto de las propuestas concordantes y concertadas que surgen de los diferentes actores de la profesión y el estado y el conjunto de retos que enfrenta la educación contable, para de esta manera dar paso a la formación integral de competencias, no únicamente del orden técnico, sino en habilidades propias de un profesional contemporáneo con visión hacia el futuro y capaz de asumir los retos y vicisitudes que le presenta la profesión y la sociedad misma [7].

Desde finales del Siglo XX y principios del Siglo XXI el Consejo de Normas Internacionales de Educación Contable (IAESB por sus siglas en inglés), trabajó por garantizar que los contadores profesionales, cuando inician su trayectoria profesional y a lo largo de esta, hayan recibido las competencias que necesitan para ser capaces de enfrentar los diversos y complejos desafíos de trabajar en la profesión contable [8].

Es así, como, hasta el año 2019 dicho organismo internacional presentó, a consideración del mundo contable y todos sus involucrados, el Manual de Procedimientos de Formación.

Desde el punto de vista de Chris Austin, el hasta entonces presidente del Consejo de Normas Internacionales de Educación Contable (IAESB por sus siglas en inglés), no se puede subestimar la importancia de la educación contable para la confianza en la profesión de los contadores, tanto para el sector público como para los negocios.

Es por ello que recientemente, la Federación Internacional de Contadores (IFAC por sus siglas en inglés que significa International Federation of Accountants), organización que propende por el fortalecimiento de la profesión contable en todo el mundo, viene liderando el proceso encaminado a desarrollar un nuevo modelo educativo que garantice que la profesión contable enfrente los desafíos que a diario surgen en medio de un entorno que cambia rápidamente [9].

En Colombia no hemos sido ajenos a dichos procesos, y es así como el Consejo Técnico de la Contaduría Pública ha promovido, entre otras muchas medidas, la elaboración de documentos de Orientación Técnica para la convergencia con las NIIF que versan sobre algunos de los temas más relevantes de las normas, así como dos Documentos de Orientación Pedagógica para la enseñanza, tanto de las NIIF como de las Normas de Aseguramiento de la Información (NAI), como respuesta a ese compromiso que como país y profesión asumimos a partir de la Ley 1314 de 2009 en pro de la convergencia de normas de contabilidad, de información financiera y de aseguramiento de la información, basadas en estándares internacionales de aceptación mundial, con las mejores prácticas y con la rápida evolución de los negocios [10].

De igual manera el Consejo Técnico de la Contaduría Pública en Colombia, en cumplimiento a su plan de trabajo 2022, ha emprendido la tarea de reactivar el Consejo Nacional de Educación, en donde se invita a todas las instituciones de educación superior que actualmente cuentan con la oferta del programa de Contaduría Pública, para que de manera consensuada y participativa se establezca el plan de trabajo a desarrollar en las diferentes áreas de estudio pertinentes en los procesos de formación de los Contadores Públicos, y la sinergia con el Consejo Técnico de la Contaduría Pública en el proceso de modernización de la Contaduría Pública en Colombia y su compromiso la calidad.

El fenómeno de la Globalización y el impacto en la educación contable.

Cuando hablamos de “globalización” reconocemos la misma como un proceso económico, tecnológico, político, social y cultural a escala mundial que nos presenta una creciente interacción entre los diferentes actores sociales y empresariales del mundo, por medio de una serie de transformaciones que la identifican como de carácter global.

En el ámbito académico, el fenómeno de la “globalización” ha generado una serie de discusiones, análisis, estudios y evoluciones en cuanto al pensamiento, la metodología, las herramientas y la manera de abordar desde la práctica pedagógica, de manera más dinámica y flexible, el reto de preparar a los Contadores como unos profesionales de alta responsabilidad social, íntegros y actualizados, tal y como lo expresó la Doctora Claudia Patricia Mateus Castellanos Directora de Posgrado Ciencias Contables Pontificia Universidad Javeriana Bogotá en su entrevista para el Diario Portafolio [11].

Desde el mismo momento en que reconocemos que los profesionales del mundo moderno requerimos de una formación continua y de calidad, siendo conscientes de que buena parte del éxito en este propósito se sustenta en una adecuada y comprometida práctica pedagógica en donde quien asuma dicha responsabilidad se comprometa a impartir el conocimiento con acciones claras que permitan la formación integral, en contextos vigentes, en donde prime la la reflexión desde la cotidianidad, evitando a toda costa la subjetividad al no prestar atención a la formación en las dimensiones complejas de la conjugación de persona-profesional [12].

La construcción del modelo de educación contable debe considerar que el conocimiento se construye de manera formal e informal, y que desde ese saber pedagógico, debe estar acompañado de la formación en valores, actitudes y prácticas, elementos fundamentales en el proceso formativo y de desarrollo profesional de los Contadores de hoy y del mañana, en un ambiente de globalización e internacionalización. En ese mismo sentido el docente debe llevar a cabo su proceso de enseñanza a partir de ese contexto histórico cultural, producto de las interacciones personales e institucionales, que evolucionan, se reestructuran, y lo reconocen como la persona idónea para preparar a un profesional [13].

Por otra parte, la formación de los contadores públicos requiere no sólo la apropiación de conocimientos; también exige el desarrollo de competencias intelectuales, el entrenamiento de habilidades profesionales, la formación en valores, ética y actitudes que exigen de los programas educativos la incorporación de enfoques sustentados en el modelo pedagógico basado en competencias, tanto genéricas como específicas, asumiéndola como propuesta válida del aprendizaje, [14], y que en el ámbito de la información financiera encuentran una referencia obligada en las Normas Internacionales de Educación emitidas por la Federación Internacional de Contadores (IFAC, por sus siglas en inglés), y que el gobierno colombiano considera importante desde el momento de la expedición de la Ley 1314 de 2009 por la cual se regulan los principios y normas de contabilidad e información financiera y de aseguramiento de información aceptados en Colombia [15].

El aprendizaje a lo largo de toda su vida es quizás el punto de partida que todo Contador desde la formación en sus inicios y durante todo el ejercicio de la profesión debe tener como algo inherente a su rol y a su responsabilidad social, creando en el la cultura y el hábito que garanticen su idoneidad a través del tiempo, sin caer en las pretensiones homogeneizadoras de la globalización financiera [16]. Es una prioridad reconocer que en un mundo cambiante y en un ámbito empresarial de negocios lleno de incertidumbres y cambios permanentes, la vigencia del Contador y su rol protagónico dependerá de su nivel de preparación y formación constante y decidida, claro está que acompañado de calidad.

La Convergencia a Normas Internacionales de Información y Aseguramiento de la Información y la adopción e implementación de los Estándares de Educación Internacional (IES por sus siglas en inglés), ha motivado a los docentes, a diversificar sus estrategias de enseñanza para mejorar la competencia profesional de los futuros Contadores Públicos. Esta tarea busca formar Contadores Públicos con sentido integral y altos niveles profesionales y de competitividad, para desempeñar su profesión, buscando fortalecer las competencias comunicativas [8].

Para los contadores se ha vuelto fundamental el tema del liderazgo y de la comunicación asertiva, ya que la profesión, más allá de ser un tema transaccional y operativo, se ha convertido en un business partner de las organizaciones. El mundo moderno está demandando profesionales con suficiente preparación y manejo de un segundo idioma. En profesiones como la Contaduría se hace más latente dicha necesidad, especialmente en el dominio del inglés técnico para finanzas y contabilidad, teniendo la responsabilidad de leer y crear documentos siguiendo estándares internacionales, y al mismo tiempo, comunicando dicha información de forma sencilla a equipos multidisciplinarios.

Los procesos de internacionalización económica hacen que en la actualidad los modelos educativos deben considerar los núcleos problémicos propios del ejercicio de la disciplina contable y de las organizaciones, reconociendo que la sociedad demanda profesionales que promuevan la defensa de lo público y la protección de los patrimonios.

Como dejar de lado en la discusión la influencia de la tecnología en las distintas sociedades, ya sea de manera positiva o negativa, y sus nuevas realidades a nivel de desempeño profesional y de formación de las personas inmersas en un mundo vertiginoso de desarrollo tecnológico. Dentro del análisis sobre la actividad tecnológica y su influencia en la sociedad podemos encontrar nuevas dinámicas en las personas, tanto como seres sociales como profesionales, que traen consigo cambios y planes de mejora, en la manera de vivir, de pensar y de trabajar, tal y como se evidenció en los recientes momentos de pandemia [17].

Para el caso de los Contadores, las nuevas realidades del mundo y su relación con la tecnología hace que dichos profesionales deban desenvolverse con mayor naturalidad en escenarios virtuales y con destrezas en el manejo de herramientas tecnológicas acordes a sus tareas y responsabilidades, especialmente frente a la transparencia, la credibilidad y la confianza pública, considerando que cada día los ambientes profesionales son de mayor complejidad en donde la tecnología juega un papel fundamental en el quehacer del profesional de la contaduría. Un reto más para la educación contable que debe responder de manera acompasada a los cambios acelerados de lo que los proveedores tecnológicos desarrollan y ofrecen en cada unos de los campos de acción del contador público, desde el registro, pasando por el reporte, la calidad de la información y el análisis de la misma.

Al abordar la globalización, no se puede dejar de lado la crisis de la modernidad a nivel de individuos, gobiernos e instituciones, de donde derivan buena parte de los actos de corrupción, en donde los valores en los contadores son primordiales para la búsqueda del equilibrio social y empresarial, priorizando la ética sobre las mismas realidades y exigencias de un mercado [18].

Compromiso desde las instituciones de educación superior.

La educación como un derecho fundamental ha venido construyendo desde la interacción de los diferentes actores, y desde todos los niveles de formación, modelos pedagógicos que permiten responder a las realidades de un mundo dinámico y en desarrollo, buscando responder a los necesidades de quienes hacen parte de la sociedad y esperan de sus ciudadanos una formación con unos mínimos requeridos, ya sea a nivel básico, técnico, profesional o especializado, según el entorno y las políticas de desarrollo de cada comunidad.

En ese quehacer académico es el estado quien a través de disposiciones legales y normativas establece las características y condiciones que deben cumplir las instituciones de educación para ofertar programas de formación profesional, con la vigilancia y supervisión del ministerio de educación nacional. Para el caso de la formación de los Contadores Públicos en Colombia, las instituciones de educación superior con programas académicos habilitados, van desde los que cuentan con un registro calificado de condiciones mínimas, donde es un factor determinante de su calidad la formación investigativa como elemento formador y de la construcción de una nueva educación contable [19], hasta aquellos programas que alcanzan el tan anhelado reconocimiento como ofertas académicas de alta calidad.

En la actualidad, los programas de Contaduría Pública del país vienen realizando cambios sustanciales y profundos en sus currículos, y especialmente en las prácticas pedagógicas de sus docentes, para hacer del contador público un profesional competente, coincidiendo con la postura de reconocidos profesionales como el Contador General de la Nación al exigir a las Universidades ese compromiso de calidad, privilegiando la formación en ética y valores, sin dejar de lado la rigurosidad en el desarrollo de habilidades la aplicación de normas, procedimientos, y técnicas de carácter nacional e internacional propias del quehacer de los profesionales de las ciencias contables [20].

El reconocimiento de que las prácticas pedagógicas en los programas de contaduría tengan en cuenta las estándares de educación contable a partir de condiciones mínimas establecidas, especialmente en cuanto a la pertinencia, la investigación, la ética, la interacción con el medio externo y la respuesta a situaciones problémicas de la sociedad y las empresas, es fundamental en el entendido que permite plantear buenas estrategias que marquen diferencias sustanciales y positivas en el aprendizaje y el desarrollo de competencias en los profesionales en formación, siendo un tema de vital importancia en la preparación del Contador Público, y desarrollado por diferentes autores, pero especialmente analizado en el documento sobre estrategias pedagógicas para el aprendizaje y desarrollo de competencias investigativas [21].

En la actualidad los docentes de los programas de Contaduría del país se ven enfrentados a una generación de jóvenes que entienden la educación y la vida misma de una manera distinta y particular. Y es por ello que quienes hoy son los responsables de formar los futuros profesionales de la contaduría se ven abocados a cotejar sus actuales conocimientos y prácticas en docencia y pedagogía, tal y como lo evidencia la publicación sobre la denominada generación z [22]

Es responsabilidad de las instituciones de educación superior, los programas académicos en cabeza de sus comités curriculares y los docentes adscritos a las diferentes áreas de formación del contador público, cotejar sus actuales prácticas pedagógicas y didácticas con las nuevas realidades en la educación, y tomar acciones propositivas, y de ser necesario correctivas, para adecuar su quehacer docente a la manera de cómo a una generación con una visión retadora se apropia del conocimiento necesario y desarrolla las habilidades requeridas para cumplir como Contador, considerando las características de una nueva generación de estudiantes para tratar de focalizar y dinamizar el proceso de enseñanza-aprendizaje, sin caer en la confrontación y mucho menos en la desmotivación frente a un desarrollo profesional abierto y preparado a los temas globales, a su desenvolvimiento en escenarios virtuales y con un sentido de responsabilidad social, características estas propias de la nueva generación de contadores del mundo presente y futuro.

Recientemente se han venido incrementando estrategias en la que las instituciones de educación superior buscan la manera de generar sinergia con el sector productivo, en procura de fortalecer los resultados de aprendizaje, mediante la práctica de los futuros profesionales de la contaduría pública en organizaciones empresariales, mediante pasantías, convenios y movilidad, convirtiéndose en un eje fundamental de lo que se espera de un proceso de formación de calidad con una transformación de manera estructural [23], en sintonía con las dinámicas de un mundo cambiante y retador. Es allí donde toma valor la frase del argot popular que afirma que la práctica hace al maestro.

Lo anterior implica descubrir y llegar a concesos como comunidad académica de cómo mejorar y fortalecer la práctica pedagógica en el aula, seguramente desaprendiendo y desprendiéndose de actividades arraigadas a través de los años pero que hoy no encuentran eco ni reconocimiento por parte de quienes esperan docentes con conocimientos sólidos, pero a la vez innovadores, críticos y reflexivos. [24]

Rol de los profesionales en ejercicio frente a la educación contable.

Pensar que, en ocasiones profesionales de la Contaduría Pública en ejercicio reconocen que su desempeño a través del tiempo ha sido respaldado únicamente con su formación inicial en una institución de educación superior a nivel de pregrado, es, por decir lo menos, aterrador e irresponsable por tarde de quienes así lo piensan y expresan.

Organismos de carácter internacional, instituciones de orden nacional, instituciones de educación superior y organizaciones gremiales permanentemente hacen grandes esfuerzos por generar pronunciamientos, orientaciones y ofertas académicas, esperando de esta manera fortalecer la profesión y garantizar la calidad de sus trabajos, pero con sorpresa observan que un bajo porcentaje de profesionales son los que dan prioridad a su formación continuada por encima de su día a día de compromisos laborales.

Si bien es cierto que las propuestas de organismos internacionales como IFAC presentan insuficiencias disciplinares en su construcción [25], que las orientaciones pedagógicas del Consejo Técnico de la Contaduría Pública en Colombia no profundiza en acciones puntuales de elementos didácticos, y plantea modelos pedagógicos enmarcados en procesos de enseñanza tradicional [10], y que algunos programas de contaduría pública en el país no han alcanzado los niveles de excelencia exigidos por la acreditación de alta calidad, tambien es una verdad irrefutable que existe una apatía generalizada en los contadores frente a la capacitación permanente, quizas con la excusa de los altos costos de las ofertas o la falta de tiempo de dedicación para actividades diferentes al trabajo, en ocasiones absorvente, pero que lo suficientemente válido como excusa para incumplir con el principio ético que compromete a los profesionales de la contaduría en mantener su competencia profesional, que no se nutre unicamente de años y años de experiencia, sino que requiere de alimentarse períodicamente de nuevos conocimientos.

Es así como uno de los cambios relevantes de la más reciente actualización del Manual de Pronunciamientos Internacionales de Formación, realizada en el año 2019, es el énfasís que hacen los organismos internacionales en dejar en claro que todos los contadores profesionales deben desarrollar y mantener la competencia profesional para desempeñar su función, y ello se evidencia en la revisón a la norma internacional de educación número 7 (IES)[26].

En respuesta a los desafios del entorno cambiante, el Manual de Pronunciamientos Internacionales de Formación versión 2019 [26] potencia la importancia de prepararse como profesional de la contaduría en las tecnologías de la información y comunicación. Quizas con respecto a dicha iniciativa se ha percibido una respuesta adecuada por parte de los que en su rol de contadores se apropian de dichas tecnologías, en ocaciones por la obligatoriedad de su uso inducido por los organos de control y vigilancia del estado, pero en su mayoria por el reconocimiento al mundo de posibilidades que la tecnología le ofrece al profesional facilitando la ardua labor diaria. Los profesionales contables reconocen la importancia de la educación contable de calidad, pero en algunas latitudes son escepticos cuando de evaluaciones y certificaciones se trata.

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD por sus siglas en inglés) ha promovido la realización de normas para la evaluación de los contadores públicos, en busca de garantizar sus niveles de competitividad, pero no todos los países lo han tomado para sí dicha propuesta, generando un brecha, en este mundo globalizado, de quienes como profesionales ejercen en paises que consideran positivo estar generando este tipo de acciones frente aquellos contadores públicos que ejercen su profesión en naciones en las que la certificación renovable y la evaluación períodica son naturalmente aceptadas.

En la línea de tiempo de la formación y cualificación de los Contadores Públicos se pueden apreciar varios momentos: un primer momento en donde el profesional recibe su preparación a nivel universitario pero con limitados espacios para adquirir la experiencia suficiente y necesaria al momento de asumir las funciones que le son propias a la profesión. Un segundo momento en donde una vez adquirida la experiencia profesional requiere de nuevos conocimientos y habilidades surgidas del entorno cambiante. En ambos casos es la persona quien debe asumir el reto y compromiso de prepararse, no unicamente en la temática coyuntural de la profesión, sino en aptitudes de comunicación, trabajo en equipo, liderazgo, y en general todas aquellas habilidades blandas que complementan su nivel profesional.

No es equivocado concebir la práctica reflexiva como un camino viable por recorrer por parte de los profesionales de la contaduría pública es quizás un primer paso hacia una meta-competencia basada en la actualización, profundización y movilización de los conocimientos profesionales, y su aplicación en entornos de interdisciplinaridad, tan pertinente en momentos de cambio y desafíos [27]. De igual manera serviría para que se generará la sinergia requerida entre docentes y profesionales en procesos de formación continua, permitiendo un rol más protagónico de los dos en ese mundo de la educación contable de calidad.

Dicho esto, es importante resaltar que la significación del presente artículo de reflexión contempla mi opinión personal frente al quehacer de la educación contable frente a los retos que tiene en la actualidad tales como la globalización, el rol de las instituciones de educación superior como formadores y los profesionales en ejercicio como responsables de su competencia profesional, y su magnitud corresponde a lo que ello pueda significar e impactar en estos momentos a los estudiantes de los últimos semestres de Contaduría Pública de la Universidad Francisco de Paula Santander.


Materiales y métodos

Este documento se basa en el enfoque cualitativo con metodología fenomenológica [28] dónde la fenomenología no solo consiste en realizar la descripción de un fenómeno en particular sino en tratar de hallar la esencia del mismo e identificar cuál es su utilidad científica. Por tratarse de una reflexión en la que se emplea la revisión documental no se cuenta con participantes La recolección de la información documental se realiza en dos etapas de la siguiente manera: La primera etapa consistió en el rastreo de trabajos de investigación en revistas de reconocimiento científico, así como la consulta de las normas de educación contable a nivel nacional e internacional que hacen referencia al tema, la información de los conceptos de los entes reguladores y orientadores de la profesión al respecto como por ejemplo la Federación Internacional de Contadores (IFAC por sus siglas en inglés que significa International Federation of Accountants), la Junta Central de Contadores y el Consejo Técnico de la Contaduría, información esta tomada directamente del sitio web oficial de cada una de dichas organizaciones. La segunda etapa corresponde a una selección de información para conformar la base teórica y los antecedentes.

El análisis de la información conlleva la lectura y análisis de cada uno de los documentos, así como su respectivo y cuidadoso análisis, donde se identifican ideas principales, personas e instituciones involucradas, implicaciones, entre otros aspectos. Se agrupan las ideas conformando las subcategorías y posteriormente se establecen las categorías de la información y se finaliza con la reflexión de estos hallazgos a la luz de lo observado por el autor con respecto a este tema a nivel nacional.


Resultados y discusión

Es evidente que la educación contable a nivel internacional viene siendo liderada por la Federación Internacional de Contadores, y que en cumplimiento de sus objetivos ha convocado a los profesionales contables del mundo para fortalecer la profesión, promoviendo la calidad de la misma desde el reconocimiento de la importancia de una educación en sintonía con las realidades y los desafíos de un entorno cambiante.

Al observar la posición de los organismos responsables de la profesión y su articulación con el estado, en Colombia contamos con el compromiso irrestricto del Consejo Técnico de la Contaduría que desde su plan de trabajo incorpora todas las acciones tendientes a convocar a los involucrados en la profesión y generar las discusiones y análisis necesarios para proveer de herramientas orientadoras a instituciones de educación, gremios y a los mismos contadores para que la competencia profesional se vea fortalecido con procesos educativos de alto nivel, calidad y pertinencia.

Los esfuerzos evidenciados tanto a nivel nacional con internacional requieren del concurso decidido y comprometido de todos y cada uno de los contadores públicos habilitados para ejercer la profesión, de las instituciones de educación y de quienes están en proceso de formación. De lo contrario sería como arar en el desierto de una profesión en crisis.

El fenómeno de la globalización y la presencia de variables en constante cambio exige que repensemos la forma de abordar la educación contable y sus procesos de formación, actualizando las políticas, manuales, pronunciamientos, orientaciones, y demás estrategias pensadas para garantizar la preparación continua y permanente de los profesionales, tal y como ha sido la preocupación de organismos reguladores (IFAC, IAESB, CTCP) e instituciones de educación superior y gremios. Lo anterior exige que el mayor número de involucrados en la profesión contable participe de forma decidida y responsable, tal y como se ha visto en los recientes años tanto en Colombia como en el mundo, en donde poco a poco vemos como al tener en cuenta a los actores principales de la Contaduría, los procesos de dirección y nuevos rumbos desde lo técnico hasta lo pedagógico mejorar sustancialmente.

Temáticas como el liderazgo, la tecnología, el manejo de un segundo idioma, por mencionar algunos, hacen parte de esos requerimientos de una formación integral que tanto protagonistas como usuarios de los servicios profesionales reconocen como necesarios en un mundo actual en donde la carencia en alguno de ellos hace que se pierda de manera intempestiva la competencia profesional de quienes son depositarios de la fe pública, poniendo en riesgo su credibilidad y la confianza que el estado, los empresarios y la sociedad en general ha depositado en los profesionales de la contaduría.

Las buenas intenciones siempre están presentes cuando de compromiso de las instituciones de educación superior con la educación contable se habla, pero ese compromiso misional desde la docencia y la investigación para con los procesos de formación previa y continuada de los Contadores presenta deficiencias, reconocidas por la misma academia desde la discusión misma en foros y congresos hasta en investigaciones que plantean desde sus hipótesis la necesidad de cambios profundos en el modelo de educación contable requerido en la actualidad, acorde a las nuevas realidades del sector empresarial y del estado mismo estado, que privilegiando en muchas ocasiones la cobertura y acceso a la educación se sacrifica la calidad de los asuntos prioritarios para alcanzar la competencia profesional requerida en ambientes cambiantes y de turbulencia como los actuales.

El llamado es a los profesionales en ejercicio para que desde el reconocimiento individual y colectivo como profesión se potencialice el compromiso con la formación continua y permanente, y de esta manera podamos cumplir con esos principios básicos que adoptamos desde la Contaduría como son la integridad, objetividad, competencia, confidencialidad y comportamiento profesional. Es gratificante encontrar que en la revisión documental se observa que cada día hay un mayor número de organizaciones comprometidas con los procesos de capacitación y formación de contadores, pero a la vez es por decir lo menos preocupante percibir que aún falta un gran porcentaje de profesionales de la contaduría por tener dentro de sus planes inmediatos la educación y sus ofertas como una fuente inagotable de fortalecimiento de la competencia profesional requerida.

Es el momento de iniciar nuevas investigaciones en torno a la respuesta de la profesión a los retos y desafíos del mundo actual, especialmente con respecto a la apropiación de la tecnología, el liderazgo del nuevo perfil del Contador Público, la comunicación asertiva y el dominio de una segunda lengua, y por supuesto confrontado a los impactos que ello ha generado en la Contaduría y en la confianza y credibilidad del profesional ante la sociedad.


Conclusiónes

La educación contable viene evolucionando hacia un nuevo modelo que responda acertadamente al entorno y sus diversos y complejos desafíos, liderado principalmente por los órganos reguladores de la profesión contable, en cabeza de la Federación Internacional de Contadores. Desde mi óptica estamos en mora de revisar si efectivamente las propuestas planteadas por organismos nacionales e internacionales están siendo apropiadas y puestos en práctica por quienes ejercemos la profesión, por quienes regulan y vigilan la profesión, y especialmente por quienes desempeñan el rol de educadores. De no ser así estaríamos desperdiciando grandes horas de trabajo, discusión y consensos de aquellos que ven la necesidad de fortalecer los procesos de formación de los futuros contadores y de los ya profesionales en ejercicio.

Una y otra vez se hace necesario que la profesión contable, acompañada de sus procesos de formación den relevancia y enfaticen en la importancia del comportamiento ético de quienes tenemos como Contadores la responsabilidad de dar fe pública, porque de lo contrario todos los esfuerzos en desarrollar una educación contable sustentada en conocimientos,

destrezas y habilidades sería en vano si la persona no complementa dichos procesos con un trabajo continuo en su perfil como ese ser humano lleno de valores, que obra de manera justa, positiva y transparente, respondiendo a la responsabilidad social que se le ha encomendado, tal y como lo viene planteando el Consejo técnico de la Contaduría pública en Colombia.

Existen razones suficientes para que desde las diferentes orillas en que nos encontremos como profesionales de la contaduría asumamos el rol de permanentes veedores del compromiso de las instituciones de educación superior que forman a los futuros profesionales de las ciencias contables, porque de no ser así estaríamos frente a una crisis profunda de la Contaduría Pública, en el entendido que un profesional en ejercicio con falencias en su formación coloca en entredicho la credibilidad en sus opiniones profesionales y en términos generales estaríamos faltando a la verdad cuando nos presentamos ante la sociedad como esos profesionales idóneos, competente y capaces de dar fe pública.

No es menor el reto y la responsabilidad de las instituciones de educación superior con la educación de calidad, pero no podemos dejarlas solas como egresados de una institución que algún día nos dio las bases pero que no volvemos a mirar, ni mucho menos a acompañar sus procesos en busca de modelos de educación acordes a los desafíos del entorno cambiante.

Pareciera que existe un temor latente entre un sector de los profesionales de la contaduría cuando se plantean temas como la evaluación periódica y la validez temporal pero renovable de la tarjeta profesional. Ser confrontado mediante proceso de evaluación periódica se puede percibir como un dolor de cabeza para quienes toman la posición de que el tiempo no hace mella en su competencia profesional, pero en realidad se convierte en una oportunidad de mantenerse al tanto de los retos y nuevas realidades de una profesión con una alta dosis de responsabilidad social, en la que no podemos ser inferiores a dicha responsabilidad.

El fenómeno de la globalización nos a convocado a estudiantes, docentes y egresados de los programas de Contaduría Pública entorno a los nuevos desafíos de la profesión, y la manera de cómo abordar la formación continua y de calidad, desde la reflexión, la crítica y la preparación integral, incorporando el uso adecuado de las tecnologías de la información y la comunicación, acompañado de el desarrollo ético y profesional, el liderazgo y el dominio de un segundo idioma.

Para finalizar se concluye que al abordar la educación contable desde la mirada de la globalización y la reflexión desarrollada en torno a los retos de la misma, y la participación decidida de las instituciones de educación superior y los Contadores Públicos en ejercicio, permite cumplir con el propósito de mirar claramente como cada una de dichas categorías de reflexión aportan a la formación actual de los futuros profesionales de Contaduría Pública de la Universidad Francisco de Paula Santander, y al rol de quienes como docentes somos responsables de su proceso de formación.


Referencias Bibliográficas

  • [1] J. L. Gómez Contreras, L. J. Monroy Bermúdez & C. A. bonilla Torres. “Caracterización de los modelos pedagógicos y su pertinencia en una educación contable”, Entramado, vol. 15, no. 1, pág. 164-189, jun. 2019
  • [2] A. D. Roncancio García, G. E. Mira Alvarado, y N. M. Muñoz Murcia, “Las competencias en la formación del profesional contable: una revisión de las posturas institucionales y educativas en Colombia”, Rev. fac. cien. econ., vol. 25, n.º 2, pp. 83-103, jun. 2017
  • [3] G. S. Contreras Cano y S. Marín Herrera, “Definiciones, temáticas, metodologías y factor humano en la educación contable: un análisis documental en el contexto mundial en los períodos 2014-2020”, rev. visión contab., no. 23, pp. 176–194, jun. 2021
  • [4] H. Quiceno Castrillo. “Educación y formación profesional”, Cuadernos de administración, vol. 18, no. 28, pp. 88 – 98, dic. 2002
  • [5] B. Gargallo López, “La Teoría de la Educación. Objeto, enfoques y contenidos”, Teor. educ., vol. 14, nov. 2009
  • [6] O. Quijano Valencia. “Armonización de la educación contable: El proyecto escolar de los gremios económicos”, Cuadernos de administración, vol.28, no. 392, pp. 109 – 117, nov. 2013
  • [7] E. Quiroz. “Competencias formativas y mercado profesional contable”, Revista Internacional Legis de Contabilidad & Auditoria, no. 32, pp.143- 196, julio 2004
  • [8] IAESB, Consulta sobre las necesidades de educación contable global y busca una retroalimentación sobre la futura estrategia y prioridades. 2015. [En línea]. Disponible: https://www.iaesb.org/news-events/2015-12/iaesb-consulta-sobre-las-necesidades-de-educaci-n-contable-global-y-busca
  • [9] Actualícese, Nuevo modelo de educación de contabilidad internacional comenzará a operar desde julio de 2019. 2019. [En línea]. Disponible: https://actualicese.com/nuevo-modelo-de-educacion-de-contabilidad-internacional-comenzara-a-operar-desde-julio-de-2019/
  • [10] Consejo Técnico de la Contaduría Pública, Orientaciones pedagógicas. 2015. [En línea]. Disponible: https://www.ctcp.gov.co/publicaciones-ctcp/orientaciones-pedagogicas
  • [11] Portafolio, El rol del Contador Público como Gerente de Información . [En línea] Disponible: https://www.portafolio.co/contenido-patrocinado/rol-del-contador-publico-en-la-globalizacion-como-gerente-de-informacion-526870
  • [12] C. M. Ospina Zapata, M. Gómez Villegaz & W. Rojas Rojas. “La constitución de la subjetividad en la educación contable del proceso implícito a la visibilizarían de sus impactos”, Cuad. Contab. vol.15 no.37 Bogotá Jan./June 2014
  • [13] V. Díaz Quero, La practica pedagógica en el aula ¿como mejorarla y/o fortalecerla?, 2003. [En línea]. Disponible: https://bibliotecadigital.mineduc.cl/handle/20.500.12365/18665
  • [14] A. Villa, y M. Poblete, Aprendizaje Basado en Competencias. Una propuesta para la evaluación de las competencias genéricas, 3a ed. Bilbao: Ed. Mensajero, 2007
  • [15] Congreso de la República, Ley 1314 de 2009, por la cual se regulan los principios y normas de contabilidad e información financiera y de aseguramiento de la información aceptada en Colombia. 2009. [En línea]. Disponible: http://www.secretariasenado.gov.co/senado/basedoc/ley_1314_2009.html
  • [16] L. M. . Sánchez, “International Standards and Accounting Education”, Apuntes CENES, vol. 32, no. 55, pp. 239–261, Oct. 2013
  • [17] J. J. Quintero Rivera, L. D. Rodríguez Díaz, y A. Sánchez-Quiñones, “Educación contable en colombia frente a la pandemia del covid-19”, Innovajournal, vol. 9, n.º 1, pp. 58-65, dic. 2021
  • [18] L. E. Malagón Vélez. “Reflexiones sobre el efecto de la crisis de la modernidad y la globalización en la formación contable”, En Jornada internacional de estudios disciplinares en contabilidad, Universidad Militar Nueva Granada, pp. 455- 469, agosto de 2015
  • [19] L. M. Ortiz Sánchez, “La teoría fundamentada como método de investigación para el desarrollo de la educación contable”, Rev. Visión Contab., n.º 22, pp. 60–77, dic. 2020
  • [20] P. L. Bohórquez, L. M. Obando, L. Barón Garcia & W. Maticorena, Instituciones de educación superior han hecho cambios para hacer del contador un profesional competente, 2019. [En línea]. Disponible: https://actualicese.com/instituciones-de-educacion-superior-han-hecho-cambios-para-hacer-del-contador-un-profesional-mpetente/#:~:text=%E2%80%9CEs%20evidente%20que%20las%20instituciones,algunos%20casos%20hace%20falta%20m%C3%A1s
  • [21] I. B. Hernandez , N.Lay, H. Herrera, & M. Rodríguez, “Estrategias pedagógicas para el aprendizaje y desarrollo de competencias investigativas en estudiantes universitarios”, Revista de Ciencias sociales, vol. XXVII, no.2, pp.242-255, abril 2021
  • [22] S. Olivares. La generación Z y los retos del docente. 2016. [En línea] Disponible: www.researchgate.net/publication/327176360
  • [23] N. E. Arévalo Galindo, "Huellas de la educación contable a inicios del siglo XX", Saber Cienc. Lib., vol. 10, n.º 2, pp. 195–204, jul. 2015
  • [24] V. Díaz Quero, “Teoría emergente en la construcción del saber pedagógico”, RIEOEI, vol. 37, no. 3, pp. 1-19, dic. 2005
  • [25] M. Gómez Villegas, “Las insuficiencias disciplinares de los estándares internacionales de educación –IES– para contadores profesionales”, Lúmina, vol. 8, pp. 24–42, dic. 2008
  • [26] Federación Internacional De Contadores - IFAC , “Manual de los Pronunciamientos Internacionales de Formación”, 2019. [En línea]. Disponible en:https://www.ifac.org/system/files/publications/files/2019-IAESB-Handbook_ESP_Secure.pdf
  • [27] F. Flores Vazquez. “Configuración de la práctica profesional desde el enfoque de la reflexividad”. D. tesis, CESE, Mexico D.F., Mexico, 2016
  • [28] M. Martínez, Ciencia y Arte en la Metodología Cualitativa 2da edición. México: cTrillas, 2015