Percepciones de las familias rurales sobre el acceso a los servicios básicos y su relación con en el desarrollo de sus miembros
Perceptions of rural families about access to basic services and their relationship with the development of their members
Iván Darío Moreno-Acero, Martha Ines Morales-ora, María Gladys Lumbaque-Figueroa, Johanna Esperanza Selsted-Barrero
Doctor en Ciencias Sociales, ivanma@unisabana.edu.co, Universidad de la Sabana, BogotáColombia
Maestría en Asesoría Familiar y gestión de Programas para la Familia, marthamomo@unisabana.edu.co Universidad de la Sabana, Bogotá, Colombia
Maestría en Asesoría Familiar y gestión de Programas para la Familia, marialufi@unisabana.edu.co, Universidad de la Sabana, Bogotá Colombia
Maestría en Asesoría Familiar y gestión de Programas para la Familia, johannaseba@unisabana.edu.co, Universidad de la Sabana, Bogotá Colombia
Recibido: Marzo 15 de 2020 Aceptado: Junio 12 de 2020
Forma de citar: I.D. Moreno-Acero, M. I. Morales-Mora, M. G. Lumbaque-Figueredo y J.E. SelstedBarrero,“Percepciones de las familias rurales sobre el acceso a los servicios básicos y su relación con el desarrollo de sus miembros”, Mundo Fesc, vol. 10, no. 20, pp. 111-127, 2020
Autor de correspondencia:
*Correo electronico:
ivanma@unisabana.edu.co
©2020. Fundación de Estudios Superiores Comfanorte.
Resumen
La dificultad en el acceso a servicios básicos es una problemática que aqueja a muchos países, especialmente los que se encuentran en vía de desarrollo, donde la población más vulnerable es la rural. Esta situación genera problemas que afectan considerablemente el desarrollo adecuado del ser humano y de sus relaciones fundamentales, como son las familiares. El objetivo de la investigación fue analizar las percepciones de las familias rurales del municipio de la Vega sobre el derecho y el acceso a los servicios básicos y sobre el alcance que este acceso tiene en el desarrollo físico, emocional, intelectual y social de sus miembros. El paradigma de investigación empleado fue el hermenéutico interpretativo, con enfoque cualitativo y método de investigación fenomenológico. Se utilizó la técnica de muestreo por conveniencia y el instrumento de investigación fue la entrevista a profundidad semiestructurada, la cual fue validada por pares expertos. Dentro de los principales hallazgos están que no hay un concepto claro sobre lo que es un derecho ciudadano y por tanto se recurre al uso de un ejemplo, en este caso vivienda, servicio público, educación o salud entre otros. La comprensión del deber ciudadano se define como buen comportamiento en general. Los servicios domiciliarios predominantes son el agua y la luz; el de mayor necesidad en tiempo de pandemia es el internet. En conclusión, las familias rurales del municipio de la Vega perciben una leve relación de dependencia entre el desarrollo físico, emocional, intelectual y social de sus miembros, con el acceso a los servicios públicos básicos como derecho fundamental.
Palabras Claves: Servicios básicos, rural, derechos, deberes, Desarrollo
Abstract
Difficulties in accessing basic services is a problem that afflicts many countries, especially those that are in developing process, where the most vulnerable population is rural. This situation generates problems that substantially affect proper development of human beings and their fundamental relationships, such as family relationships. The objective of this research was to analyze the perceptions of rural families in the municipality of La Vega, regarding the right and access to basic services and the scope that this access has in the physical, emotional, intellectual and social development of their members. The research paradigm used was the interpretive hermeneutic, with a qualitative approach and a phenomenological research method. The convenience sampling technique was used, and the research instrument was the semi-structured in-depth interview, which was validated by expert peers. Among the main findings are that there is no clear concept of what a citizen's right is and therefore an example is used, in this case housing, public service, education or health, among others. Understanding of civic duty is defined as good behavior in general. The predominant home services are water and electricity; the one most needed in times of pandemic is the internet. In conclusion, rural families in the municipality of La Vega perceive a slight dependency relationship between the physical, emotional, intellectual and social development of their members, with access to basic public services as a fundamental right.
Keywords: Basic services, rural, rights, duties, development
Introducción
Al abordar una investigación sobre las “Percepciones de las Familias Rurales sobre el Derecho y el Acceso a los Servicios Básicos y su Alcance en el Desarrollo Físico, Emocional, Intelectual y Social de sus Miembros”, resultó importante definir y ahondar en algunos conceptos como punto de partida. De esta manera, el concepto de familia dado por [1] distingue en la familia un triple sentido: como la principal generadora de nuevas personas, como la base de una sociedad estructurada, y como aportante de los cimientos básicos en el desarrollo de la personalidad e identidad de cada individuo; este último concepto compartido por [2]. A lo anterior, [3] añaden a las funciones de la familia la misión educativa siendo, según ellos, su función primordial.
Por su parte, la familia rural, según [4], se distingue por vivir en regiones con poca concentración de habitantes, fieles a una continuada línea de ascendencia, y con identidades relacionadas con las labores afines a la tierra. Para otros, como [5], las familias rurales atienden actividades como la “agricultura, ganadería, agroindustria, pesca, artesanías, comercio y servicios”. [6] afirma que la familia rural se reconoce por ser patriarcal, por la temprana inserción laboral, por los niveles elementales de formación y la duda permanente entre permanecer en su territorio o migrar a la ciudad con el anhelo de realizar estudios superiores [7], en especial la población joven [8]. Sin embargo, para [9] la ruralidad va mucho más allá de la obtención de recursos agrícolas, pues debe contemplar “las relaciones sociales, las formas de producción y el uso de los recursos naturales”.
Respecto a los servicios básicos, [10] señala que los servicios públicos son numerosos, abarcan las necesidades que la colectividad demanda durante su ciclo vital y son “un derecho de los individuos y de las comunidades”; en este sentido, [11] recalcan su importancia por ser indispensables para mejorar la calidad de vida y estimular la inclusión social. Por otra parte, [12] puntualiza que dentro de los servicios básicos se encuentran el “agua potable, saneamiento de las aguas residuales, la gestión de los desechos sólidos, los servicios sociales […] transporte y comunicación, la energía, los servicios de salud […] las escuelas, la seguridad pública y la gestión de los espacios públicos”.
Como bien lo revelan [11], en el transcurso de la historia únicamente las ciudades han logrado proveer de forma continua un buen número de servicios públicos, mientras que en las zonas rurales ha faltado la capacidad tanto para instalarlos como para mantenerlos; además, como lo refiere [13], factores como la corrupción, las dificultades técnicas y geográficas han contribuido a la falta de acceso a dichos servicios. Así, la limitación en las áreas rurales al acceso a los servicios básicos se configura como una de las mayores desventajas entre el campo y la ciudad [2]. De la misma manera, [12] revela que los esfuerzos se han orientado principalmente en regular los servicios en las zonas marginales urbanas. De otra parte, [14] exponen el alarmante escenario donde el uso del agua para propósitos humanos se ha acrecentado, puesto que hay más vidas para sustentar y más exigencia de agua para el desempeño normal de cada individuo.
Sin duda, las problemáticas enumeradas son reconocidas en Colombia puesto que en el territorio nacional hay regiones que permanecen apartadas por la ausencia de servicios básicos, lo que implica una desventaja notoria en la atención de necesidades y por ende en la calidad de vida. Así se aprecia en el informe emitido por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe [en adelante, CEPAL] [15] donde se afirma que "las mayores brechas entre el campo y las áreas urbanas se presentan en hábitat (vivienda y servicios domiciliarios)”; además, se evidencia el enorme “déficit relativo entre la zona rural y la urbana, en acueducto, fuente de agua mejorada, alcantarillado, recolección de basuras y energía eléctrica". Respecto a la calidad de vida, [16] añaden que las condiciones de la habitación rural es un indicador influyente, y que sus componentes físicos tienen gran repercusión sobre la salud mental de sus moradores.
En cuanto a los logros y dificultades en el acceso a servicios básicos, el informe "No dejar a nadie atrás" del Programa Mundial de Evaluación de los Recursos Hídricos, publicado por la Unesco en 2019, muestra que el 65% de los habitantes en Latinoamérica y el Caribe disponen de agua potable tratada de forma confiable y que el saneamiento seguro (tratamiento de desechos) tan solo llega al 22%. De esta manera, 25 millones de habitantes no tienen acceso al servicio de agua y 222 millones tiene acceso a un agua cuyo tratamiento no es confiable. En cuanto al manejo de desechos, cerca de 89 millones de personas en la región necesitan del servicio de saneamiento, y 495 millones requieren de servicios tratados de forma confiable, hallándose en su mayoría en las áreas rurales [17].
Respecto al desarrollo infantil, [18] afirman que éste puede verse afectado por algunas problemáticas como la pobreza, siendo una de las causas más lesivas, reforzando su vulnerabilidad tanto física, como psicosocial; ambas se relacionan con los patrones de crianza parentales, por lo que “el 5% más pobre de la población, tenían una probabilidad cien veces mayor de llegar a ser adolescentes con problemas múltiples”, circunstancia que repercute en la salud, el desempeño académico, la convivencia familiar y social, y en sí, en todas las áreas de desarrollo (postulado compartido por [19] en su investigación). Cabe agregar que, según [20] el desarrollo es un proceso de “reconstrucción y reorganización permanente” que no concluye con la terminación de la etapa, sino que se puede prolongar a lo largo de la vida.
En este sentido, [21] pudieron determinar que en Colombia el 79,7% de la población rural se encuentra por debajo de la línea de pobreza, y el 45,9% de la población pobre rural se encuentra en pobreza extrema. Ante tales circunstancias, como afirma [22], en donde prevalece la escasez y la exposición a la violencia, las consecuencias psicológicas pueden conducir a las personas a tomar decisiones erradas. Por tanto, siguiendo a [2], la desigualdad e inequidad en la que se encuentran los hace aún más vulnerables. La tensión para dichos habitantes, como afirman [23], se basa también en las necesidades insatisfechas debido a las escasas oportunidades que ofrece el Estado en su intento de situarse como un prestador de servicios sociales.
De esta manera, en relación con la familia rural y el desarrollo infantil, [24], en consultoría contratada por UNICEF en Colombia especifican que los niños, niñas y adolescentes de las zonas rurales tienen entre 2,4 y 2,8 más posibilidad de experimentar la pobreza puesto que en el sector rural las familias enfrentan conflictos en torno a la identificación de un miembro proveedor al no disponer de los medios suficientes para cubrir las necesidades de su hogar, en particular aquellas relacionadas con la educación. Esto influye radicalmente en la calidad de vida de los niños, principalmente de los que están expuestos a condiciones desfavorables como pobreza, discapacidad, abuso, entre otras [25], [26].
En su informe para Colombia, la CEPAL - Bienes y Servicios Públicos Sociales en la Zona Rural de Colombia – ratifica la nutrición como uno de sus derechos fundamentales de la infancia porque es durante su primera etapa que se asientan las bases para el desarrollo de las personas.
Por eso, ante la carencia de oportunidades en la infancia y la adolescencia, se da lugar a circunstancias de desigualdad que tienden a permanecer en el transcurso de la vida [15]. De aquí que [27] junto con la mayoría de los autores expuestos, hayan concluido que una tarea ineludible por parte del Estado colombiano es el mejoramiento integral de los territorios rurales, esto es, la extensión de las coberturas, el acceso equitativo, y la calidad de los servicios de agua potable y saneamiento básico, así como el enfoque en la correcta inversión de los recursos asignados y la ejecución de estrategias integrales para la atención de los habitantes de las zonas rurales. De ahí la importancia de nuestra investigación sobre el acceso a los servicios básicos en zonas rurales y su alcance en el desarrollo integral de los miembros de las familias que allí habitan.
Materiales y métodos
Esta investigación, siendo coherentes con la intención de recuperar y caracterizar las percepciones de las familias rurales, se desarrolló bajo un paradigama hermenéutico interpretativo [28], un enfoque cualitativo [29], [30] y un método fenomenológico [31]. La investigación se realizó en la vereda del municipio de La Vega, departamento de Cundinamarca, en Colombia. Se escogió este municipio no solo por su ubicación preferencial, aledaña a la capital del país, lo cual facilitaba el acceso a su población, sino también porque el 99% de su territorio tiene características rurales, se concibe como un “Municipio de vocación rural” [32]. Según los datos del [33] el municipio de la Vega tiene un Indicador de Incidencia de Pobreza Multidimensional en la zona rural del 28,9% y en la zona urbana del 12,6%, lo que contrasta con el mismo indicador a nivel departamental (12%) y a nivel nacional (17,5%). Dentro de los indicadores que ejercen mayor influencia se destacan el trabajo informal (83,1%), el bajo logro educativo (69,4%), la tasa de dependencia económica (23,7%), la inexistencia de fuentes de agua mejorada (44%), el rezago escolar (17%) y la falta de aseguramiento en salud (12,2%).
Para la selección de la muestra se utilizó un muestreo no probabilístico por conveniencia [34], [35]. Para realizar el muestreo iniciamos con la identificación del ambiente; luego, la identificación de la comunidad y finalmente el acercamiento a 12 familias que constituyeron nuestra muestra; así, entrevistamos a un integrante de cada familia (1 hombre y 11 mujeres). Fue grato comprobar la flexibilidad del tipo de muestra, en cuanto permite ajustes en diferentes momentos del desarrollo de la investigación; así, fue posible llevarla a cabo en corto tiempo debido a que el muestreo, recolección y análisis fueron actividades casi paralelas. Con las 12 familias se realizaron entrevistas a profundidad de tipo semiestructuradas [36], que consisten en diálogos abiertos entre el investigador y la población en cuestión con el fin de obtener información valiosa del entorno.
Se establecieron 8 categorías de análisis que podían dar respuesta a la temática y específicamente a los objetivos propuestos en la investigación. Para las categorías en mención se generaron 46 preguntas (en promedio 6 preguntas por categoría), un número suficiente para conocer el punto de vista de los participantes en cuanto al acceso, calidad, costos y servicios que la comunidad relacionaba con cada área de desarrollo, y el nivel de desarrollo en cada una de las dimensiones tratadas. Las categías empleadas para el análisis fueron familia, derechos y deberes, acceso, derechos y dificultades a los servicios básicos, servicios básicos y desarrollo físico, Servicios básicos y desarrollo emocional, servicios básicos y desarrollo intelectual y Servicios básicos y desarrollo social, sin embargo, para este artículo solo se reportan las cinco últimas
Dicho entrevista, para garantizar su objetividad y calidad científica, fue validada a traves de pares expertos [37], [38].
Una vez realizadas las entrevistas se procedió a la transcripción y a dos procesos de codificación de la información, uno cerrado y otro abierto. Para el análisis de la información se empleó el paradigma de análisis crítico del discurso [39]. El análisis crítico del discurso fue especialmente útil en la investigación que nos ocupa porque su enfoque se especializa en el estudio de los problemas sociales del mundo real y de la desigualdad social y un gran ejemplo de ello es Colombia en donde las dificultades de acceso a servicios básicos afectan a millones de personas, en particular en las zonas rurales. Para el cumplimiento de los criterios éticos de la investigación se emplearon concentimientos y ascentimientos informados [40], en función de los cuales, principalmente, se cambian los nombres y ubicación específica de las familias participantes.
Resultados
Acceso a los servicios básicos, derechos y dificultades
Se pudo evidenciar en las entrevistas telefónicas que la población no cuenta con redes físicas aptas para llevar los servicios esenciales a las viviendas. Los entrevistados manifestaron no contar con servicio de alcantarillado, razón por la cual se abastecen de agua con redes de mangueras del acueducto veredal o por medio de nacimientos de agua; se menciona, en todo caso, un proyecto que les permitirá mejorar el acceso al servicio:“Me falta el alcantarillado […] Usamos pozo séptico” (Entrevista 2, entrevistada Julia). “Usamos agua de nacimiento para cocinar y la hervimos[…] la del acueducto solo la usamos si se nos va la del nacimiento […] Hay un proyecto para la ampliación del servicio de agua, unos tanques para el tratamiento del agua, se lo ganó la comunidad (Entrevista 4, entrevistada Amparo)
Por otra parte, la luz llega de redes municipales y aparentemente los transformadores no tienen capacidad para muchos usuarios; en la vereda aún no cuentan con gas natural y cocinan con gas propano o con leña; el servicio de recolección de basuras recorre la vereda cada 15 días hasta cierto punto; puesto que la basura ya va reciclada:“Por la falta de la luz, no hay interés de nadie de instalar” (Entrevista 3, entrevistado Gonzalo). “Cocino con leña o con gas de pipeta” (Entrevista 11, entrevistada María). "Una necesidad básica por lo menos, yo diría por ejemplo el carro de recolección de basuras, ¿sí? porque la verdad pasa hasta un cierto punto o hasta donde yo vivo no alcanza a pasar y hay mucha gente que tenemos basura (Entrevista 8, entrevistada Ruth).
La salud les es atendida en el pueblo puesto que la vereda no cuenta con Centro de Salud ni hospital y la mayoría de residentes tiene salud subsidiada por el gobierno. Manifestaron también la necesidad de mejorar las vías y la construcción de centros educativos cercanos a la vereda; además, señalan la pertinencia de poder conectarse a internet por wifi o planes de datos. Se presentan igualmente dificultades con el suministro de medicamentos. Así, la enfermedad de una persona ocasiona, en cualquier caso, dificultades econcómicas: “Si se presenta una emergencia de salud, pagar el transporte, las distancias, porque nosotros vivimos a 1 hora del pueblo” (Entrevista 5, entrevistada Isabel). “Me han incumplido por ejemplo la entrega de medicamentos, se demoran, me cambiaron la IPS, muchas veces me toca comprarlos” (Entrevista 10, entrevistada Ligia). “La verdad, no nos cumplen, nunca he podido hacer papeles para la vivienda y ahora que estoy embarazada no me han podido atender porque no he hecho el traslado del seguro, ni tampoco reciben el seguro de mi hijo” (Entrevista 11, entrevistada María). “Para lo de la salud si nos toca ir hasta el pueblo […] Necesitamos mejores vías […] No tenemos los colegios cerca” (Entrevista 4, entrevistada Amparo). “Lo que es de internet si francamente yo creo que hace un mes, nos tocó organizarnos porque por las tareas de las niñas” (Entrevista 7, entrevistada Catalina).
Acerca de las dificultades mencionadas en relación con los servicios básicos, destaca la falta de agua tratada y respecto a la luz eléctrica, admitiendo que el servicio ha mejorado, confirman la existencia de algunos problemas. También se observa la cultura del pago oportuno pese a las dificultades económicas para cubrir los costos, dando prioridad al cumplimiento de sus responsabilidades económicas por encima de otras necesidades básicas en el hogar: “A veces no tenemos el servicio por fallas, o por lluvia o se caiga un árbol, nunca por pago” (Entrevista 4, entrevistada Amparo). “Así uno no compre una librita del mercado, primero lo de los servicios” (Entrevista 1, entrevistada Diana).
Actualmente, por causa de la pandemia, dentro de los más afectados se encuentran los estudiantes, padres de familia y docentes pues algunas de las tareas son enviadas por medios virtuales. Por estos medios los profesores atienden las dudas y, en caso de no ser resueltas, dificilmente los estudiantes pueden apoyarse en sus padres por su incipiente nivel de escolaridad o porque ha pasado mucho tiempo desde que ellos dejaron las aulas: “Porque cuando no hay luz los niños no pueden tener clase, les afecta su educación” (Entrevista 10, entrevistada Ligia). “Los estudiantes deben enviar las evidencias por WhatsApp, los que pueden, y de igual forma las explicaciones las hacen los profesores por ahí” (Entrevista 1, entrevistada Diana).
Lo anterior permite ver el atraso del que es responsable el Estado al no garantizar los servicios básicos en el sector rural, (en este caso, la vereda específica del estudio). De esta manera, las necesidades primarias de los habitantes no obtienen una resolución continuada, bajo principios de igualdad y calidad, ofreciéndoles una vida digna, puesto que los servicios básicos son, en suma, servicios vitales para cualquier persona y en ningún momento deben concebirse como servicios suntuarios. De otra parte, se percibe un escaso conocimiento de los derechos al acceso a los servicios básicos, lo que hace que permanezcan en condiciones de desigualdad, atraso y baja calidad de vida.
Servicios básicos y desarrollo físico
Dentro de los servicios básicos que la población asocia con el desarrollo físico se encuentran, en primera instancia, el servicio de salud pues, para ellos, éste se relaciona con el desarrollo cognitivo. Además, reconocen su rol esencial en la atención especializada de personas con limitaciones físicas y, en definitiva, como un agente que posibilita el desarrollo y uso de las capacidades tanto intelectuales como físicas. En segundo lugar mencionan el servicio de agua, en cuanto vehículo de higiene personal: “Estar bien de salud […] A los niños les falta la salud y tienen déficit del desarrollo físico […] Los hijos menores tienen discapacidad, por retraso del crecimiento generalizado y a veces no tenemos buen servicio de salud […] en mis hijos que tienen discapacidad, su situación no cambia” (Entrevista 2, entrevistada Julia). “El desarrollo físico para mí, por ejemplo, que yo tenga salud porque si yo no tengo salud yo no puedo desarrollar las cosas ¿sí? […] Por ejemplo el ambiente para ellos, porque si no hay ambiente entonces cómo van a poder desarrollar por ejemplo una cosa difícil […] pa bañarse, pa asearse, pero entonces si no había pues cómo se van a desarrollar por ejemplo donde tengan que bañarse y no hay agua, ¿cómo se va a bañar?” (Entrevista 1, entrevistada Diana). “Si uno no tiene agua, no puede desarrollarse bien” (Entrevista 11, entrevistada María).
Como se puede observar, entre las limitaciones de los servicios básicos para un buen desarrollo físico, las carencias del servicio de salud sigue siendo el más influyente seguido de la calidad del agua y la priorización del pago de servicios. En última instancia, mencionan el abastecimiento de artículos de primera necesidad, la calidad de la vivienda, la luz para conservar alimentos refrigerados, entre otros servicios que aumentan la calidad de vida de sus familias y el desarrollo de sus actividades habituales: “A mi mamá a los 4 años le dio parálisis y desde ahí hay consecuencias por la falta del servicio de salud, no había vacuna y por eso le dio la parálisis” (Entrevista 4, entrevistada Amparo). “Sí señora, mi hijo menor tuvo una especie de alergia en todo el cuerpo hace 2 años, cuando tenía un añito, tuvimos que ir al médico y nos dijeron que era por el agua” (Entrevista 5, entrevistada Isabel). “A veces hemos tenido enfermedades del estómago por el agua […] Mi familia ha tenido limitación en el desarrollo físico por la ausencia de algún servicio básico, porque necesitaría una mejor vivienda” (Entrevista 10, entrevistada Ligia). “Sí señora, afecta la calidad de vida porque, por ejemplo, si no hay luz no les puedo hacer su comida. Por ejemplo, si se va el agua, se complica porque si no nos avisan con tiempo, nosotros no tenemos tanque y nos quedaríamos sin con qué cocinar" (Entrevista 12, entrevistada Ana).
De esta manera se puede concluir que los servicios que mayormente identifica la comunidad relacionados con el desarrollo físico son el servicio de salud y el agua. Dentro de las limitaciones que se encuentran a raíz de la ausencia de los servicios se identifican la incapacidad de desempeñar actividades habituales, el impedimento en la higiene y el suministro de alimentos, así como su conservación. Por último, manifiestan tener un buen nivel de desarrollo físico por el hecho de estar vivos, tener un medio de subsistencia y gozar de una integridad física.
Servicios básicos y desarrollo emocional
Los servicios básicos que relaciona la comunidad con el desarrollo emocional son tres: el agua, puesto que de ellos se derivan diferentes actividades cotidianas como la alimentación y el aseo tanto personal como de la vivienda; la luz eléctrica, indispensable para la comunicación puesto que se requiere para recargar celulares, computadores, y dispositivos para el esparcimiento como el radio o la televisión; por último, relacionan el servicio de salud. Sin embargo, es importante aclarar que algunos participantes también consideran que los servicios básicos no tienen relación alguna con la estabilidad de sus emociones: “Pues muchas veces la luz, […] aquí hubo como 3 días sin luz, entonces no hay, no están el teléfono, no está el televisor, eh de noche hay que alumbrarnos con velas, eso cambia las emociones, también. Claro como la lavadora no funciona, claro (risas) […] bajar de ánimo, el mal genio como que sube […] pero a mí, francamente la luz no me afecta, a mí que me acueste a las 6 de la tarde no hay problema (risas). Sí, altera un poquito el temperamento, claro” (Entrevista 7, entrevistada Catalina). “No tiene nada que ver, eso va más en la unión en la familia, eso es muy aparte” (Entrevista 4, entrevistada Amparo). “Considero que el desarrollo emocional de mi familia es bueno porque tenemos amor, cariño, cuidado” (Entrevista 2, entrevistada Julia).
Las limitaciones de los servicios básicos para un buen desarrollo emocional, se perciben principalmente en la dificultad de acceso al servicio de salud especializado y a la falta de programas educativos en prevención primaria a la salud mental de la comunidad rural; pues, los largos trayectos entre el lugar de vivienda y los centros asistenciales complican la atención que se brinda a los pacientes y que afecta el desarrollo de competencias emocionales esenciales para el manejo de la frustración, el estrés provocado por el trabajo, la economía, la crianza, la convivencia y la falta de una comunicación asertiva. En cuanto al nivel de desarrollo emocional de la familia, algunos lo perciben como regular, refiriéndose sobre todo a los conflictos en la crianza o el afrontamiento de problemas, donde se alteran los estados de ánimo y las emociones. También hacen referencia al afecto, el cuidado, la unión en el hogar, el apoyo y el respeto: “Eh, yo considero que es regular […] porque […] el diario vivir es difícil, por lo menos yo tengo cuatro, tengo tres niñas y tengo un niño entonces para mí es difícil. Por ejemplo, que yo le digo a una niña, oye tiende la cama, y ella ya se le pararon los pelos […] o sea, ya yo soy la cansona, yo soy la fastidiosa, yo molesto por todo ¿sí? Entonces las emociones de ellas son, o sea […] ella se altera con nada, le dice uno algo y eso ya le grita a uno, ya no sé qué […] o sea, es grosera con uno. No creo que estén bien emocionalmente ¿sí? La chiquita a veces le da por hacer berrinches […] pues, yo considero que no es tanto ¿sí?, o sea, es regular de pronto por eso. Si todos supiéramos mantener el entorno de paz y de armonía, que muchas veces se hace, pero hay veces… Es como todo, sube y baja. A veces no tenemos momentos tan buenos y hay momentos tan malos, pero es difícil” (Entrevista 7, entrevistada Catalina).
Lo anterior permite identificar la falta de atención y educación en el desarrollo de las emociones tanto en los adultos como en los niños favoreciendo la gestación de problemáticas psicológicas mayores, y que se manifiestan en conductas agresivas, estrés, ansiedad y estados emocionales depresivos. Esto evidencia la necesidad que siente la población de cuidar y empoderarse psicológicamente a través del encuentro con profesionales de la salud para fortalecer sus habilidades emocionales y poder así tener un mayor control de sus emociones y un apoyo en la crianza de los niños mediante técnicas efectivas que mejoren el bienestar de los miembros de la comunidad. Así, se lograría una eficiente interacción en la familia, trabajo y escuela, a la vez que se producen mejoras en la calidad de vida de su entorno. Ahora bien, cabe recalcar que el Estado es el único garante de la satisfacción de dichas necesidades de interés general puesto que constituyen derechos fundamentales.
Servicios básicos y desarrollo intelectual
Es una de las categorías en las que se evidencian necesidades sentidas por todos los entrevistados debido a que la población rural no ha logrado tener acceso a la educación, sea por la falta de oferta, las limitaciones ocasionadas por la escasez de recursos económicos e incluso por las distancias excesivas desde su lugar de residencia hasta la institución educativa. Así, la población rural del municipio de La Vega, por una parte, concibe el desarrollo intelectual como una categoría directamente relacionada con la educación formal, cuyas falencias son percibidas por todos sus habitantes. Por otra parte, la población considera el desarrollo intelectual como un aspecto del individuo en relación con sus propias capacidades y logros, independiente del entorno: “Eh, desarrollo intelectual […] las capacidades de aprendizaje de ellos. Eh, o sea, las capacidades de aprender o como ellos aprenden, cosas que aprenden, ¿sí? algo así” (Entrevista 7, entrevistada Catalina).
“Yo entiendo el desarrollo intelectual como la parte como se maneja la palabra, el entendimiento de la persona” (Entrevista 10, entrevistada Ligia).
Los servicios básicos deficientes o inexistentes privan a los ciudadanos de medios de formación que pudieran subsanar la brecha educativa en las zonas rurales y apartadas del casco urbano. Como señalan los entrevistados, los servicios básicos son esenciales para un adecuado desarrollo intelectual: “No hemos podido seguir estudiando por la falta del dinero, las universidades son muy costosas, apenas hemos terminado el bachillerato” (Entrevista 4, entrevistada Amparo). “Pues sí, claro. Porque si tuviéramos la oportunidad de tener un buen servicio de internet o por lo menos, pues uno tiene servicio de internet,sería fácil porque uno ve mediante el SENA digamos, uno puede estudiar virtual o digamos ¿Sí?, digamos uno tiene la oportunidad de meterse a estudiar uno puede decir sí, sí puedo hacer ese trabajo porque cuento con el internet, mientras que aquí uno recarga y medio averigua algo, ya se acabó el internet” (Entrevista 6, entrevistada Claudia). “La limitación es tener una mejor educación, mejor información (refiriéndose a servicio de internet, teléfono y luz) (Entrevista 10, entrevistada Ligia). “Si tuviera educación tendría más posibilidades, más oportunidades, como yo, que no estudié más” (Entrevista 5, entrevistada Isabel).
Cabe entonces, en este punto, una reflexión sobre el hecho de que toda sociedad requiere de un mínimo de elementos para su desarrollo dentro de los cuales se encuentra la educación, factor preponderante del desarrollo de la persona. Sin embargo, también se requiere su articulación con los medios que permitan asegurar el acceso a todas las personas y es ahí en donde los servicios básicos directos como la luz, conexión a internet, e indirectos como instituciones educativas adecuadas, vivienda digna, alimentación adecuada y trabajo como sustento para la consecución de los elementos requeridos, juegan un papel fundamental para el desarrollo intelectual: “Por ejemplo, por la luz podemos tener la posibilidad de la educación para poder investigar más de los temas que requiere adquirir más conocimientos” (Entrevista 4, entrevistada Amparo). “No, el agua y la luz no […] bueno […] sí agradezco que haya internet, porque imagínese sin internet donde me hubiera metido, de pronto entre los libros, pero a veces, uno no tiene muchos libros y a veces los libros no tienen la información necesaria que uno necesita. Ahí le mandaron a la niña grande una regla de tres, y nosotros ¡hay Dios mío! una regla de tres ¿qué es eso?, pues busquemos en internet, hay va uno teniendo conocimientos […] y la vez pasada también mandaron lo de Simón Bolívar y hemos estado buscando y pues uno aprende, uno va aprendiendo […] aprenden ellos, aprende uno” (Entrevista 7, entrevistada Catalina).
Se evidencia, de esta manera, una falta de consenso con respecto al papel que juegan los servicios en el desarrollo intelectual en la población rural dado que, para algunos, no existe relación entre ambos conceptos y, para otros, son esenciales para el proceso educativo del individuo, especialmente algunos como la luz eléctrica y el servicio de internet que han adquirido recientemente enorme imortancia en dicho proceso debido a la pandemia ocasionada por el COVID19.
Servicios básicos y desarrollo social
Se encuentra un concepto de desarrollo social relacionado con la comunidad directamente, mostrando su importancia para el individuo puesto que representa un estímulo que le permite explotar y realizar toda su potencialidad. Dentro de la comunidad es fundamental establecer relaciones con los demás. En el territorio rural la ubicación de las viviendas y la distancia entre ellas no permiten la cercanía física. Sin embargo, características inherentes a la población como la solidaridad y la fraternidad hacen que se logre el proceso de socialización en la vida diaria, lo cual se fortalece a través de las facilidades que brindan los servicios básicos: “Trabajar en grupo porque una persona sola no hace eso” (Entrevista 1, entrevistada Diana). “Digamos son las metas que se pone la sociedad, los trabajos que se pueden hacer en la sociedad, las mejoras en un pueblo o una vereda" (Entrevista 12, entrevistada Ana). “Para mí, el desarrollo social es como uno se trate, es como uno se entiende socialmente con la comunidad, pues entiendo así" (Entrevista 8, entrevistada Ruth). “Interactuar con otras personas, tener amistades” (Entrevista 4, entrevistada Amparo).
Al interior de la familia rural la misma cultura se vive de una forma diferente y asimismo el desarrollo social. A este respecto las personas de la comunidad consideran en la mayoría de los casos que el desarrollo social de sus familias es bueno: “Es bueno, porque no le he visto falla en nada a mis hijos, ellos respetan, se ayudan, creen en Dios, se colaboran, viven en armonía” (Entrevista 3, entrevistado Gonzalo). “Uno no pelea con nadie, se relacionan bien con todas las personas” (Entrevista 2, entrevistada Julia). “Bueno. Tenemos una buena comunicación con nosotros mismos, con los que nos rodean, con el trabajo, tenemos buena conexión, tolerancia” (Entrevista 4, entrevistada Amparo). “Yo considero que es bueno. Pues porque, por lo menos los tíos de mis hijas hacen parte del comité de deportes de la vereda, el otro es algo de, de […] de la junta de acción comunal y así. Y tenemos, o sea, sabemos quién es quién, o sea y dónde ah […] Digamos una reunión, pues se sabe que uno puede contar con el personero, con el presidente de la junta y, o sea ¿sí? Yo digo que es bueno” (Entrevista 6, entrevistada Claudia).
En definitiva, para la comunidad es clara la importancia del desarrollo social como ciudadanos del entorno rural en donde las relaciones, la comunicación, el respeto deben primar para hacer válido el trabajo colaborativo que se visualiza en estas comunidades. A pesar de esto, la minoría de las familias refieren dificultades con el desarrollo social en cuanto a la calidad de la comunicación al interior del hogar, por ejemplo: "Bueno. Aunque hay personas que se quedan en la casa, no quieren hablar con nadie, no son confiables. Nosotros no somos sociables” (Entrevista 9, entrevistada Lucía). “El desarrollo social de mi familia es regular, a veces se tiene poca comunicación, las personas no interactúan con las demás” (Entrevista 10, entrevistada Ligia). "No es bueno, porque no hemos desarrollado muchos proyectos que teníamos, estamos ahí quietos"(Entrevista 12, entrevistada Ana).
Siendo así, la población de la Vereda del municipio de la Vega en sus diálogos expresan explicita e implícitamente la importancia de los servicios básicos no solo como un derecho sino también como instrumentos para lograr una mejor interacción entre las personas, establecer canales de comunicación eficiente y forma de lograr explotar la potencialidad de las personas y de la misma comunidad.
Discusión
A partir de los hallazgos analizados podemos concluir que las representaciones que los entrevistados han construido sobre el concepto de familia, se corresponden con las definiciones presentadas por [2], [1], y [3]. En este sentido, las familias rurales entrevistadas consideran que la familia es un espacio de vida donde los miembros ofrecen y reciben apoyo para afrontar las vicisitudes de la vida. Perciben a la familia como núcleo, centro primordial y pilar estructural que apoya y da sustento a los individuos y a la sociedad en general. Por otro lado, los participantes consideran que la familia rural se diferencia de la familia urbana principalmente por la capacidad de autoabastecimiento a través de la agricultura y por la existencia de relaciones más cercanas entre sus miembros, por una mayor disponibilidad de tiempo para compartir en familia, aspectos que guardan relación con temas tratados por [5], [4] y [9].
En relación a los servicios básicos, los hallazgos indican que la mayoría de la comunidad entrevistada cuenta solo con dos servicios domiciliarios: luz y agua. Al respecto, [41] analiza la disponibilidad de servicios rurales como agua y saneamiento rural y [25] evalúa la disponibilidad de los servicios de luz y agua en zonas rurales, aspectos que concuerdan con los resultados de este estudio. A su vez, respecto al costo y calidad de los servicios básicos, para las familias entrevistadas los servicios son costosos (en algunos casos la luz y en otros, el agua). Con referencia a la calidad, las percepciones difieren, y varias familias no están conformes con la calidad de sus servicios domiciliarios. [42], trata el tema del alto costo de los servicios básicos y su calidad, obteniendo resultados que concuerdan con los hallazgos de nuestro estudio. También relacionado con los servicios básicos, los hallazgos reportaron que el servicio faltante predominante es el internet, problemática tratada por [43] y [15] donde se reporta una baja cobertura de internet en las zonas rurales de América Latina.
Por otra parte, respecto al concepto de derecho ciudadano,se evidencia que las familias entrevistadas relacionan dicho concepto con la posibilidad de acceso a servicios públicos, a vivienda, al servicio de salud y a la educación, principalmente. Estos hallazgos coinciden con el enfoque de [44] y [45], en donde se ratifican los derechos de naturaleza económica o social, como el derecho al trabajo y a la seguridad social, al descanso, a la salud, a la educación y al progreso social. Hallazgos que corroboran, además, los trabajos realizados por [42] y [10]. En cuanto a la idea que las familias rurales han elaborado del concepto deber ciudadano, ésta se centra en el buen comportamiento en las interacciones con los demás ciudadanos, resaltando la importancia del respeto hacia el otro y sus pertenencias, la buena educación, la solidaridad y la responsabilidad; así, esta idea va más allá de las funciones ciudadanas como tal. Este hallazgo no coincide con estudios anteriores y por tanto representa un aspecto novedoso.
En la categoría acceso, derechos y dificultades entorno a los servicios básicos, los habitantes identifican sus necesidades no satisfechas con la carencia de redes físicas aptas para ofrecer servicios esenciales. Este punto de vista es compartido por [27], quien en su estudio Análisis de la política pública de agua potable y saneamiento básico para el sector rural en Colombia, hace énfasis en la urgencia del adelanto general de las regiones rurales a través de la ampliación de las coberturas y el acceso a servicios de agua potable y saneamiento básico, y la importancia del acertado uso de los recursos adjudicados y la implementación de estrategias adecuadas. Otro de los resultados significativos tiene que ver con la valoración de algunos participantes entorno al derecho al acceso de los servicios básicos. Esto hace que los habitantes se resignen a su realidad al desconocer “la importancia de los servicios públicos como un derecho de los individuos y de las comunidades” [10]. En otras palabras, algunos pobladores ignoran que la no prestación de los servicios básicos constituye una violación a la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Está la falta de garantías ofrecidas por el Estado en relación al suministro de mínimos vitales. Al respecto [19] hacen alusión a la inequitativa distribución de beneficios, entre los que destacan el acceso precario a servicios públicos y el limitado acceso vial, entre otras limitaciones. Así lo resalta también [15], según la cual estas dinámicas se deben a la falta de compromiso y de recursos, falta de presencia del Estado y las diversas circunstancias que pueden presentarse en la ruralidad.
En la categoría servicios básicos y desarrollo físico, se hallaron limitaciones debido a la imposibilidad de realizar las actividades habituales relacionadas con la higiene y el suministro y conservación de los alimentos. Estos resultados guardan relación con lo que sostienen [16] en su estudio La vivienda rural: su complejidad y estudio desde diversas disciplinas, en el cual señalan que el estado de la vivienda rural es un indicador de la calidad de vida y, por lo tanto, sus elementos físicos tienen un impacto importante sobre la salud física y mental de los ocupantes en cuanto a su estructura, riesgos, higiene, recursos, entre otros, hacen evidente el estado de pobreza. Así pues, es fundamental optimizar las condiciones de saneamiento e higiene mediante el acceso a los servicios básicos para impedir, entre otros, retraso en el crecimiento de los niños y las enfermedades debilitantes de la infancia como la diarrea. Los anteriores hallazgos son compartidos por [18], quienes consideran que la falta de acceso a los servicios básicos implica una salud física deficiente, así como problemas emocionales y conductuales.
En lo que a la categoría servicios básicos y desarrollo emocional respecta, encontramos que, para los entrevistados, la falta de acceso a los servicios básicos afecta el desarrollo emocional de las personas dada la preocupación por las necesidades insatisfechas, lo que se refleja en conductas agresivas, estrés, ansiedad, depresión y la falta de comunicación asertiva. Estos hallazgos coinciden con lo señalado por [22] en su estudio Parenting, Scarcity and Violence: Theory and Evidence for Colombia, quienes encontraron que, a mayores sentimientos de escasez y exposición a la violencia, existe mayor probabilidad de sufrir consecuencias psicológicas relacionadas con la preocupación y el estrés. Respecto a la misma categoría, se encontró que prevalece la escasa presencia de profesionales de la salud y de educación en la gestión de las emociones, lo cual coincide con [23], quienes dan cuenta de la alta vulnerabilidad de los hogares ante las pocas oportunidades que provee el Estado en su intento de situarse como un prestador de servicios sociales. Asimismo, la propuesta de [21] es que el Estado conciba la seguridad social como un derecho humano fundamental en Colombia, especialmente para las comunidades rurales por sus características específicas.
En cuanto a la categoría Servicios básicos y desarrollo intelectual se encontró que, entre la población rural del municipio de La Vega los entrevistados conciben el autoconcepto como específicamente asociado a la educación formal y refieren que el desarrollo intelectual depende y está condicionado por las propias capacidades del individuo. Sin embargo, perciben falencias importantes ocasionadas por la falta de acceso, razones económicas o geográficas, concordando con [46] y [15], y complementado novedosamente por [47], para quienes la transición en el proyecto de vida de los jóvenes hacia la educación en los territorios rurales se desarrolla de forma diferenciada entre hombres y mujeres y está influenciado por factores culturales y ancestrales. Así, entre la población rural del municipio se encuentra que su desarrollo intelectual no es uniforme. Por una parte, los participantes que gozaron de una adecuada oportunidad educativa lo conciben como “bueno”, mientras que los entrevistados que no contaron con estímulos adecuados o que estuvieron inmersos en condiciones desfavorables lo mencionan como “malo”, lo cual coincide con los hallazgos publicados por [15] en donde se recalca la importancia de una educación de calidad y se hace un llamado a trabajar en una política universal que logre garantizar el acceso continuo, especialmente en los entornos rurales, para cuyos habitantes la educación ha ido convirtiéndose en una prioridad, en cuanto vehículo para mejorar sus condiciones de vida a futuro.
Con respecto a los servicios básicos y su relación con el desarrollo social se encontró que la población rural del municipio de La Vega tiene un concepto de desarrollo social directamente ligado con la comunidad y la interacción con la misma, paralelamente a lo afirmado por [1] en relación con la familia como lugar de socialización y como factor fundamental para el desarrollo de las relaciones y las entidades colectivas. En cuanto a los servicios básicos como factor de socialización, los hallazgos indican que en la población rural de La Vega se han fortalecido los lazos con la comunidad por medio del acceso a servicios básicos, entre los que se incluyen la telefonía y la electricidad, fundamentales para “superar la exclusión social y el aislamiento” [11]. Además, estos servicios se han convertido en una necesidad para el acceso a oportunidades laborales y de educación. Se refleja entonces una similitud con el informe GOLD III [12] donde se afirmó que los servicios básicos eran parte fundamental del crecimiento económico y por ende social.
Ahora bien, los hallazgos relacionados con los servicios básicos como limitantes del desarrollo social indican que la población rural del municipio no percibe su influencia ni su carácter esencial e incluso, en otros casos, no se logra describir. Sin embargo, la población concuerda en que el servicio de comunicación deficiente es una de lasmayores limitantes en las relaciones y acceso a la información. En este sentido, los hallazgos indican que para la población rural del municipio de La Vega, los servicios básicos inciden en el desarrollo social al facilitar o entorpecer las actividades de esparcimiento, deportivas y de educación formal y no formal. Así también lo expresan [18] al referirse a la influencia de circunstancias como la pobreza en el desarrollo infantil que podrían causar problemáticas en la adolescencia. Esto difiere de lo expresado por [48], quienes afirman que en las poblaciones rurales el concepto de socialización no es independiente y se asocia por lo general al trabajo (trabajo y esparcimiento), sin establecer una relación específica con los servicios básicos.
Conclusiones
Las familias rurales identifican en su mayoría una relación de dependencia entre los servicios básicos y el desarrollo físico, mientras que no encuentran tal relación entre los servicios públicos y el desarrollo emocional, intelectual y social. Así, en la investigación realizada se caracterizaron las condiciones de calidad y acceso a los servicios públicos de las familias rurales. De esta manera, pese al atraso en la infraestructura de los servicios básicos y su intermitencia, muchos de los entrevistados consideran los servicios como buenos, lo cual no obvia el hecho de la imperante necesidad de aplicar mejorías, a fin de garantizar una calidad de vida digna para los habitantes del sector rural.
También se analizaron las representaciones familiares sobre el desarrollo físico, emocional, intelectual y social de sus miembros, arrojando el siguiente diagnóstico por categorías: respecto al desarrollo físico, se observan a menudo inconvenientes de salud para los niños debido a la falta de higiene, a la ausencia del agua o a su mala calidad, lo que ocasiona enfermedades intestinales, entre otras. Con relación al entorno, en su totalidad consideraron que el espacio físico resulta óptimo para un buen desarrollo.
En lo que se refiere al desarrollo emocional, se observó la importancia asignada a la colaboración en las tareas del hogar como mecanismo para que las relaciones sean pacíficas, para una sana convivencia que evite la sobrecarga y el estrés. Además, un porcentaje significativo manifestó tener inconvenientes en la crianza de los hijos con episodios de agresión, sentimientos de ansiedad y profunda tristeza, sentimientos de frustración por las necesidades insatisfechas y estrés ante las adversidades
En cuanto al desarrollo intelectual, los entrevistados manifestaron que no es posible llevarlo a cabo debido a los inconvenientes relacionados con el servicio de internet por la intermitencia en la conexión, por la necesidad de equipos de cómputo (computador, tableta, celular) y por las dificultades para hallar los recursos para acceder a modalidades que permitan el desarrollo de las actividades académicas en las familias rurales; estas carencias hicieron más evidentes con la inserción obligada a la virtualidad en el momento actual de pandemia
En última instancia, para los pobladores el desarrollo social se basa en las relaciones interpersonales que en la mayoría de los casos son agradables, existiendo pocos episodios de desacuerdo en el seno de la comunidad. En todo caso, manifiestan la ausencia de liderazgos e iniciativa personal para impulsar proyectos sociales al anteponer los intereses económicos para sustentar a sus familias.
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